jueves, 13 de noviembre de 2014

César Yauri Huanay

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César Yauri Huanay nació en el distrito peruano de Ahuaycha, en Huancavelica el año 1962. Después de terminar sus estudios en Pampas y alentado por su profesor de arte, Julio Camac (Chipchi), Yauri viaja a Lima deseoso de ingresar a la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, institución fundada por su paisano Daniel Hernández. En las calles limeñas pregunta por la Escuela pero nadie le da razón. Según narra Antonio Muñoz en 1995, un día domingo caminando por la "Colmena", por donde se exhiben cuadros "para turistas" le orientan, le dan la dirección y al siguiente día, regresa ilusionado y averigua los requisitos para la inscripción. Se prepara con ahínco e ingresa

"Mi emoción no tuve con quien compartirla"

nos dice.

"Caminé por las calles solo, no sé cuanto tiempo".


En 1989 regresa de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú con la promoción “Kawsaq Yupi” (Huella Viviente) obteniendo el Primer Premio “Surmeban”. Ha expuesto en varias exposiciones colectivas. Su primera Individual fue en 1991 en la Galeria Vargas de Camino Real en el distrito de San Isidro y su Segunda Individual en 1992 en la Galería L'Imaginaire de la Alianza Francesa en el distrito de Miraflores. La pintura de Yauri reinvidica a su estirpe en lo más representativo de sus costumbres festivas y mágico religiosas. 

El pasado 21 de noviembre del 2007 con una obra hiperrealista titulada "Sueño de una madre", este pintor gana el primer lugar del XVI Premio López-Villaseñor de Artes Plásticas en Ciudad Real, capital de la provincia del mismo nombre (Castilla La Mancha)- España. Esta obra, donde aparece una mujer tendida sobre un diván que percibe en sueños la llegada de su hija, destacó entre otras piezas que se presentaron al concurso. No es el primer galardón conseguido en España por este pintor, pues el 2005 recibió su bautizo triunfal europeo al conseguir el primer premio de pintura en la IX Exposición Internacional de Pintura y Fotografía Ciudad de Alcázar de San Juan 2005, Ciudad Real, con la obra "Quijote pensando en Dulcinea". Curiosamente para estas dos obras utilizó la misma modelo: Noelia Recuero de La Muñoza.

Los diarios de la Ciudad Real abundan en elogios. Se dice por ejemplo: "El gran impacto visual". Y es que cualquiera que haya tenido la oportunidad de contemplar el cuadro puede comprobar su enorme similitud a una fotografía. Destaca el dominio del hiperrealismo. Es muy accesible al mismo tiempo que el autor demuestra desarrollar con gran dominio la técnica.

8 comentarios:

Juan Nadie dijo...

Me encanta este hiperrealismo, que no lo es tanto.
El cuadro "Quijote pensando en Dulcinea" es una maravilla. Habrá que pensar en poner alguna Quijotesca crepuscular más para poder incluirlo.

Gatopardo dijo...

Tu mismo con tú mecanismo....bastante bien engrasado por cierto...

marian dijo...

No lo conocía. A la primera me ha gustado.

carlos perrotti dijo...

Muy personal. A seguirlo.

Gatopardo dijo...

Creo que merece seguimiento de cerca...

Gatopardo dijo...

Es de los que enganchan a la primera.

carlos perrotti dijo...

Sus flores, esas danzas entre esa bruma de luminosidad, esas naturalezas muertas tan personales...

Gatopardo dijo...

Fundamentalmente es un tipo que domina su oficio, que ya es bastante.